martes, 30 de septiembre de 2008

Etapa 1: Introducción (temas 1, 2 y 3)


Este año en religión de 3ºESO vamos a estudiar 10 temas llenos de interesantes objetivos.

Por eso cada tema tiene el suyo.Y los tres primeros temas:


TEMA 1: comprender que las personas no solo necesitamos relacionarnos unos con otros, sino también amarlos y ser amados por ellos.


TEMA 2: conocer cual es el proyecto de Dios sobre el ser humano,según la visión de las tres grandes religiones monoteístas.


TEMA 3: comprender que la biblia es fundamentalmente un libro religioso que transmite un mensaje importante para la humanidad.

Con estos temas y el libro de religión nos ayudarán a seguir el cristianismo y aumentar nuestra fe en Dios. Lo que tienen en común los tres temas es seguir como ejemplo a Jesús y conocer la palabra de Dios.

Etapa 1: El camino de Emaús

Este curso de Religión nos profundiza y descubre el relato de Jesús: "El camino de Emaús". Comprendido en 10 temas que daremos a lo largo del curso, nuestro profesor nos ayudará a seguir más al cristianismo y a comprender y creer en la palabra de Dios.

Aquí he puesto un relato de la historia de "el camino de Emaús". En el que se narra como los dos discípulos caminan hacia el pueblo de Emaús y Jesús resucitado se une a ellos en el camino. Él pregunta que de que discutían y ellos se lo cuentan y lo invitan a su casa. Estaban hablando de la muerte de Jesús. Cuando le invitaron se dispuso a consagrar el pan y el vino. Los discípulos se dieron cuenta que lo hacía igual que Jesús. De repente este desapareció de su lado y los discípulos descubrieron que Jesús había resucitado.



Lucas 24, 13-35



"Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran. Él les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?» Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?» Él les dijo: «¿Qué cosas?» Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron. Nosotros esperábamos que sería Él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó. El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían queÉl vivía. Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron». Él les dijo: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras. Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado». Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?» Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!» Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan."

jueves, 25 de septiembre de 2008

Una sola cuestión: "ser o no ser cristiano"

Desde pequeños nuestros padres y abuelos siempre nos han


contado algún relato de la vida de Jesús niño o cuando era un


hombre. Algunos les hemos echado más cuenta que otros, y así


es como elegimos nuestro camino a la fe, donde siempre hay

una cuestión: "ser o no ser cristiano".



Dentro de los que creen hay: "los que van a misa


todos los domingos", "los que van de vez en cuando"


y "los que creen por conveniencia". En este caso,


caminar junto a Dios es tarea del


primer grupo y si quisiéramos podría ser


tarea de TODOS.